martes, 14 de julio de 2015

Mire lo terrible que es el cáncer de hueso, y conozca sus signos y síntomas

El osteosarcoma ( o cáncer de huesos) puede producirse en cualquier hueso del cuerpo humano pero es mucho más frecuente en las partes óseas cercanas a la articulación de la rodilla, como son el extremo distal del fémur y el proximal de la tibia.

La segunda localización más frecuente es el húmero, cerca de la articulación del hombro.

El tumor, al crecer, invade los tejidos que rodean al hueso debilitándolo. Por ello los síntomas más frecuentes son el dolor y la aparición de un engrosamiento o aumento de tamaño de una parte del hueso. El dolor se acentúa con el movimiento y la tumefacción o masa puede dificultar el movimiento de la articulación más cercana, más frecuentemente la rodilla. Como el hueso se debilita es más probable que se fracture ante traumatismos pequeños.
Dolor

La queja más común de los pacientes con cáncer de hueso es dolor en el hueso afectado. Al principio, el dolor no es constante. Puede llegar a ser peor por la noche o cuando se usa el hueso (por ejemplo, dolor en la pierna al caminar). A medida que crece el cáncer, el dolor será constante. El dolor aumenta con la actividad y puede provocar cojera si la pierna está afectada.

Inflamación

Es posible que la inflamación en el área de dolor no se produzca hasta varias semanas después. A veces, se puede sentir un bulto o una masa, según la ubicación del tumor.
Los cánceres en los huesos del cuello pueden causar una protuberancia o masa en la parte trasera de la garganta que puede ocasionar problemas al tragar o dificultar la respiración.

Fracturas

El cáncer de hueso puede debilitar el hueso en el que se desarrolla, pero la mayoría de las veces los huesos no se fracturan (rompen). Las personas que sufren una fractura junto al sitio del cáncer de hueso o a través de este describen, por lo general, un dolor repentino intenso en una extremidad que había sentido dolorida durante unos meses.


Otros síntomas

El cáncer en los huesos de la columna vertebral puede presionar los nervios, ocasionando entumecimiento y hormigueo o incluso debilidad.

El cáncer puede causar pérdida de peso y agotamiento. Si el cáncer se propaga a los órganos internos, también puede causar otros síntomas. Por ejemplo, si el cáncer se propaga al pulmón, es posible que cause problemas para respirar.

Cualquiera de estos síntomas son más frecuentemente causados por afecciones distintas al cáncer, como lesiones o artritis. Aun así, si estos problemas perduran un tiempo prolongado sin un motivo aparente, debe consultar con su médico.

Con informacion de: cancer.org

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