martes, 14 de julio de 2015

¿Sabías que la cáscara de mandarina puede ayudar a prevenir el cáncer?, mira como usarla

Las mandarinas, como muchas otras frutas, se caracterizan por su versatilidad, delicioso sabor  y aroma, además de sus muchas propiedades que contribuyen a mejorar la salud. Este fruto se ha consumido durante muchos años, tanto en su forma natural como en zumo.

Sin embargo, la mayoría de personas desconocen que muchas de sus bondades están presentes en su cáscara, que es la parte que casi siempre tiramos a la basura.

Es muy normal que prefiramos tirar a la basura las cáscaras de las frutas que consumimos ya que, por lo general, estas no tienen un sabor tan agradable como la pulpa o no son tan versátiles a la hora de preparar.

No obstante, vale la pena conocer cuán beneficiosas pueden llegar a ser y cómo se pueden consumir para aprovechar todas sus propiedades. En este caso vamos a ver por qué es tan buena la cáscara de mandarina y cómo se puede consumir todos los días para beneficiarnos de todas sus bondades.

Cáscara de mandarina contra el cáncer

En investigaciones recientes se ha podido demostrar que uno de los componentes presentes en la cáscara de mandarina puede ayudar a combatir la acción de las células cancerígenas, confirmando que, efectivamente, pueden ayudar a prevenir y luchar contra diferentes tipos de cánceres.

El compuesto encontrado en la cáscara de mandarina es conocido como Q40 salvestrol, y en el estudio logró destruir células cancerosas de seres humanos, las cuales contienen una enzima llamada P450 CYP1B1.
Estos estudios concluyeron que esta cáscara tiene un efecto positivo en el tratamiento y prevención del cáncer, pero también aclararon que la investigación aún está en sus inicios y requiere de más evidencia científica.

Gracias a su alto contenido de compuestos antioxidantes, la cáscara de mandarina contribuye a destruir las toxinas, los radicales libres y actúa en la retención del oxígeno de calidad, aumentando la capacidad del organismo para luchar y evitar la aparición de células cancerosas.

Por si fuera poco, su acción antioxidante y antibacteriana, favorece la depuración de la sangre, fortalece el sistema inmunológico, regula la presión arterial, combate la retención de líquidos, mejora la digestión y, en el caso de las mujeres embarazadas, es muy útil para combatir mareos y náuseas.

¡A aprovechar la cáscara de mandarina!

El químico Hoon L. Tan, responsable de la investigación, aseguró que “El salvestrol ofrecería un nuevo mecanismo de acción dietaria contra el cáncer”, siendo un compuesto escaso en las dietas modernas debido a que muchas personas no consumen las cáscaras de las frutas.

Este importante avance ya fue presentado en la Conferencia Británica de Farmacia, llevada a cabo en Manchester (Reino Unido), aunque se aclaró que se requiere entre 5 y 7 años más de investigaciones para dar con pruebas más contundentes.


Té anticancerígeno de cáscaras de mandarina

El té de cáscaras de mandarina es una de las mejores formas de aprovechar los beneficios de esta cáscara, no solo como un anticancerígeno, sino para beneficiarnos del resto de sus propiedades para la salud.

Como en este caso nos interesa mucho su acción para prevenir y combatir el cáncer, es muy importante aclarar que por ningún motivo debe sustituir otro tratamiento o medicamento para combatir esta enfermedad. Solo se debe tener en cuenta como un complemento que posiblemente puede ayudar.

Teniendo esto claro, sigue nuestras recomendaciones para preparar té de cáscara de mandarina.

¿Qué debes hacer?

Quitar la cáscara de mandarina con mucho cuidado para que conserve la médula blanca que contiene en el interior.

Lavar muy bien las cáscaras y luego dejarlas secar al sol durante uno o dos días.
Una vez la piel se haya secado bien, vertemos los trozos en un recipiente con agua hirviendo, lo tapamos y dejamos reposar unos 10 minutos.

Pasado el tiempo recomendado, beber una taza y repetir tres veces al día. Para ahorrar tiempo, una buena opción es preparar la cantidad suficiente para todo el día y calentar una taza cada vez que se desee tomar.

Las cáscaras de mandarina se pueden reutilizar dos o tres veces sin problemas. Sin embargo, lo ideal es utilizar cáscaras nuevas cada vez que se prepare este té, ya que de este modo se concentran mejor sus propiedades.

Cabe destacar que bebiendo diariamente este té, también estarás reforzando tus defensas y previniendo problemas de salud como los resfriados.

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