jueves, 13 de agosto de 2015

Onicomicosis: cuando los hongos están en las uñas, causa, síntomas y 9 remedios

Si bien se conoce simplemente como hongos en las uñas, el nombre científico o médico es onicomicosis. Esta infección cambia la apariencia de la uña en cuánto a su aspecto en general, ya sea en el color y en el grosor. Conoce más sobre este problema en el siguiente artículo.

Causas y síntomas de la onicomicosis

Se trata de una afección muy frecuente en la población de todo el mundo, que comienza en un sólo dedo (de los pies o de las manos) y luego se extiende hacia las demás, con el paso del tiempo y la falta de tratamiento. Algunos también pueden presentar pie de atleta debido a que es el mismo hongo que afecta la piel.

La onicomicosis sólo se puede observar por los cambios en la uña, ya sea el color, la forma o el grosor, no tiene síntomas como dolores o molestias. Muchas personas tardan bastante tiempo en tratarse el hongo y es por ello que necesitan varios meses o hasta años para curarse completamente.

Si bien lo habitual es tratar a la onicomicosis como una alteración estética de las uñas, en casos muy avanzados puede causar dolores crónicos, de difícil solución. El diagnóstico temprano es ideal para erradicar el hongo de manera permanente.

Entre las causas de la onicomicosis encontramos tres tipos de hongos diferentes, el más conocido de ellos es la Candida albicans. Se transmiten por contacto directo y pueden convivir con las personas sin producir infección, sin embargo, cuando hay ciertas condiciones o factores que debilita nuestro sistema inmune, se eleva el riesgo de desarrollar esta patología.

El envejecimiento es una de las razones, por ejemplo, ya que con la edad se van acumulando los hongos que colonizan el pie, además de que las defensas del cuerpo son más débiles. Cuando el pie está siempre húmedo, como ser en el caso de los nadadores o personas que utilizan calzado inapropiado (de goma, calcetines de nylon, etc). Sufrir enfermedades de la piel tales como la psoriasis, el pie de atleta, etc.
La diabetes está relacionada a la onicomicosis ya que afecta a las defensas del cuerpo. Si se tienen familiares con onicomicosis es más probable padecer el problema, ya sea por predisposición genética o por la transmisión del hongo al usar las mismas toallas, tina, calzado, etc. Por último, la inmunosupresión o el uso de fármacos biológicos también pueden ser la causa de los hongos en las uñas.

El principal problema, según se cree, es la estética, por las alteraciones en el aspecto de la uña. Podemos distinguir cinco tipos de modificaciones:


  • El borde de la uña se pone amarillo y se engruesa, la superficie es rugosa y se fragmenta.
  • Se daña la matriz de la uña (la raíz), con zonas blancas o amarillas.
  • Se ven pequeños puntos o manchas blancas en la superficie de la uña.
  • La uña es de color marrón (casos raros de melanoniquia).
  • La uña se deforma totalmente, está curvada, engrosada y endurecida, se deshace fácilmente en fragmentos.

Para poder prevenir la aparición de onicomicosis es preciso mantener la higiene, evitando la proliferación de los hongos o de las bacterias. Lavarse las manos y los pies y secarlos bien cada vez. Usar calcetines adecuados de algodón y calzado no demasiado ajustado que permita al pie respirar y transpirar. Evitar bañarse descalzo en vestuarios o gimnasios, ni compartir toallas con personas infectadas.

Cuando se tiene onicomicosis, es necesario mantener bien cortas las uñas, que no sobresalgan del dedo. Luego de usar las herramientas, desinfectarlas. No usar uñas postizas ni pintar las uñas.

Remedios caseros para los hongos en las uñas

El aceite de árbol de té es uno de los más conocidos tratamientos naturales para la onicomicosis, sirve para casos leves o moderados, ya que es un potente fungicida. Mezcla en partes iguales aceite del árbol de té con aceite de oliva y aceite de tomillo. Cubre con esa preparación la uña afectada, puede ser con un algodón o un pincel (que no se usará para nada más). Deja actuar 15 minutos y frota con un cepillo de dientes la uña. Cuando el pie o la mano está limpio y seco, aplica unas gotas de aceite de árbol de té sobre la uña.


El segundo tratamiento conocido por su eficacia para eliminar los hongos en las uñas es con vinagre de manzana. Para ello, prepara un baño de pies con vinagre y agua tibia en partes iguales. Sumerge los pies o manos (o al menos que se mojen las uñas) durante 20 minutos. Seca bien con una toalla y un secador de pelo, haciendo énfasis en la uña afectada pero también entre los dedos.

Otra opción también usando vinagre es preparar una mezcla con dos cucharadas a la que le sumarás dos cucharadas de harina de arroz gruesa molida. Colocar sobre la uña, dejar actuar unos 15 minutos y enjuagar (repetir el proceso de secado indicado anteriormente).

Mezcla bicarbonato de sodio en agua y forma una pasta. Pasa esta preparación por un algodón y luego esparce por toda la uña, tratando de que ingrese también a la piel por debajo de la uña afectada. Deja unos minutos, enjuaga y seca.

Coloca en un cazo dos tazas de agua y tres cucharadas de tomillo. Hierve por cinco minutos. Apaga el fuego, tapa y deja refrescar. Embebe un algodón o hisopo y coloca en las uñas con onicomicosis.

Hierve un litro de agua con 10 ramitas de canela partidas. Baja al mínimo el fuego y cocina cinco minutos. Deja reposar 45 minutos y aún estando tibio, vierte en un recipiente donde puedas colocar las uñas.

Extrae el zumo de una cebolla y moja un algodón. Frota sobre la uña con hongo. También puedes pasar directamente la cebolla cortada por la mitad.

Mezcla una cucharada de zumo de limón, cinco gotas de agua oxigenada y dos cucharadas de gel de aloe vera. Coloca sobre la uña afectada y deja que se seque solo.

Hierve cinco dientes de ajo en una taza de agua. Vierte en un recipiente con agua fría e introduce los pies allí, dejando quince minutos. Repetir todos los días durante un mes completo.

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