miércoles, 12 de agosto de 2015

Usted ha cocido el arroz incorrectamente su vida entera, mira como hacerlo más sano y beneficioso

El arroz es uno de los ingredientes de la pirámide base de cualquier cocina, sea española con paellas, gallega con arroces de pescados, africana en tribus, vietnamita, tailandesa, china, japonesa, toda Asia hasta America, incluyendo USA al estilo Jambalaya, bajando hasta México cuna también del arroz,  y desperdigándose después también por toda latinoamérica, desde junglas del amazonas hasta las regiones más civilizadas. Comer arroz es una de esas cosas que prácticamente todos los ciudadanos de este planeta tenemos en común. Aún así, técnicamente comer arroz no es lo más sano que hay, pues no dejan de ser una bomba de carbohidratos que, si no se controlan, pueden acabar inflándonos más de lo que esperamos. Llegando a no ser la comida idónea para hacer una dieta, muy a pesar de la famosa frase popular de “mira los chinos como comen arroz, tantísimo, y no ves a ninguno gordo”. Aún así no pasa nada por comer arroz cada día, a no ser claro, que nos zampemos tres platos diarios de arroz que además está frito en litros de aceite…

Añade Aceite de Coco al Arroz Blanco.

El arroz blanco contiene mucho almidón -no tan bueno para nuestra cuerpo- puesto que sin nosotros saberlo, en nuestro interior acabaremos por transformar dicha sustancia en azúcares. Y no queremos exceso de azúcar. Pero existe un truco según expertos científicos de la Universidad de Sri Lanka donde se como mucho arroz y forma parte de la cultura popular: Añadir dos pequeñas cucharadas de Aceite de Coco y 3/4 de agua por cada taza de arroz. Este pequeño hack alimenticio incrementará la resistencia del almidón, logrando que este no se acabe transformando en azúcar de forma tan brusca, incluso dicen que usando este truco, las calorías totales del arroz blanco disminuyen.


Usa Caldo de Pollo.

Una manera de hacer tu arroz aparentemente aburrido, más sabroso y más delicioso a la par que incrementar sus potenciales ganancias para nuestra salud es, mediante la adición de caldo de pollo durante la cocción del grano rey. Lo ideal sería siempre que el caldo de pollo esté hecho por nosotros de forma casera, pero si eso no es posible, también se podría añadir el caldo ya hecho de supermercado. En caso de comprarlo siempre nos fijaremos en el que contenga menos sodio / sal y en general, excesos de sustancias demasiado artificiales. También puedes añadir caldo vegetal, que no contiene tanta grasa. Combina ambos sabores y no te canses nunca de comer simple arroz blanco.
Haz uso sin miedo de las especias. 

En Latinoamérica y Centroamérica el uso de las especias de forma potente y gustosa, es el pan de cada día. En Europa en cambio, mucha gente tiene miedo al uso de las especias, y para muchos, sal y pimienta ya es especiar un plato, y el uso de orégano o ajo en polvo es a lo máximo que pueden aspirar muchas personas. Parece que tienen miedo a darle consistencia y sabor a sus platos, cuando la mayoría de cocinas gustosas del planeta lo son debido a su uso “excesivo” (sin miedo!) de hierbas y especias. Piensen en la comida China, o la Árabe, o la Mexicanas, todas ellas cocinas famosas en el mundo entero, todas ellas conocidas por su gran cantidad de sabores. La próxima vez que vayas a hacer arroz, añade especias al agua de cocción para conseguir un ligero aroma una vez cocinado. O mejor aún, si quieres más sabor extra, añádeselas sobre el arroz ya hervido, si lo que piensas es después sofreir este en fuego lento para potenciar su sabor e incrementar su textura.

Un buen método para no solamente hacer el arroz blanco común más sabroso, sino incrementar los beneficios de nuestra salud (especialmente prevenir enfermedades cardiovasculares y ataques al corazón) es añadiendo jengibre rallado a nuestro arroz, tanto en su cocción con agua, como en la sartén si sofríes. Ya si también añades un poco de aceite de coco, tendrás el plato perfecto y equilibrado tanto en sabores como salud.

Añade ingredientes ricos en antioxidantes.

Después de preparar el arroz blanco con el método del aceite de coco, añadiendo caldo de pollo, o condimentando bien con especias, finaliza tu creación utilizando verduras ricas en antioxidantes. Una buena opción es usar hongos, setas o champiñones. A penas tienen calorías y son extremadamente beneficios para la salud, buenos macros de proteína y altos niveles de antioxidantes para activar nuestro sistema inmunológico. Otras opciones es añadir cebolla picada, que sofreiremos antes en aceite hasta dorarlas. No olvides el uso del ajo, este siempre acompaña a cualquier plato, pero sobretodo se luce como acompañante perfecto del arroz. Champiñones + Ajo picado = Mezcla perfecta.

Usando estos pequeños trucos, lograrás comer arroz blanco de forma sana, sin necesidad de tener que cambiarte al arroz marrón (que se considera mucho más sano, en teoría).

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