miércoles, 13 de septiembre de 2017

Cuidado...! Puede que no este consumiendo la margarina correcta

Desde que empecé a fijarme en las etiquetas de los alimentos, no puedo evitar reírme cuando veo que en  algunos alimentos  pone “cuida tu corazón” y luego, por los ingredientes que lleva, resulta que ya no “cuida tanto mi corazón”. En concreto, empecé a fijarme en las margarinas. Muchos de vosotros seguramente compréis margarinas y no mantequillas porque se supone que las margarinas son mejores que las mantequillas. Pero ¿hasta qué punto es esto cierto? Hoy en Cocinillas os enseñamos dónde se guardan el truco empresas que comercializan este tipo de productos. Empecemos.

Antes de nada, y por si no queda claro, ¿por qué nos recomiendan consumir margarinas en vez de mantequillas? Aunque ambas son  un producto graso, la diferencia está en que la grasa de las margarinas tiene un origen vegetal y la de las mantequillas tiene un origen animal. Esta diferencia es la que nos permite decir que las margarinas, en un principio, son mejores que las mantequillas: las mantequillas, al ser grasa de origen animal, tienen colesterol y el colesterol afecta negativamente sobre la salud, en concreto sobre nuestro sistema cardiovascular. Las margarinas, sin embargo, al ser de origen vegetal, no contienen colesterol, por lo que no tienen ese efecto sobre nuestro sistema cardiovascular pero, CUIDADO, no podemos decir esto de cualquier margarina.
¿Qué ocurre entonces con las margarinas?

Las marginas están hechas a base de aceites vegetales, y estos son la grasa a partir de la cual se puede hacer la margarina. Como grasa que es, los aceites están formados por ácidos grasos y hay ácidos grasos buenos para la salud, como por ejemplo los omega-3, y ácidos grasos malos, como los saturados o también conocidos a veces como grasa saturada. El problema está en que cuando consumimos una grasa saturada, esa grasa tiene en nuestro cuerpo el mismo efecto que el colesterol, dañando nuestro sistema cardiovascular. Por lo tanto, hay que evitar el consumo de estas grasas saturadas, de la misma manera que evitamos consumir colesterol.

El truco de las margarinas es que algunas están hechas a base de aceites vegetales buenos, y en otras margarinas están mezclados ambos tipos o simplemente pone “aceites vegetales”. Cuando vemos una margarina que en el envase nos pone “cuida tu corazón” y en el etiquetado vemos el tipo de aceites que se han usado aceites vegetales con grasa mala, grasas saturadas, entonces es mejor coger otra margarina en la que veamos que no hay ese tipo de grasas.


Por último, ¿cómo sabemos que tipo de aceite lleva? Aunque pueda parecer difícil, pero básicamente se sabe de la siguiente manera:

Si los ingredientes del envase vemos que pone “Aceites vegetales” y no especifica cuáles son, es de sospechar que son de los que lleva grasa saturada.

Si vemos que especifican qué “aceites vegetales” se han usado y ponen, coco, palma, cacahuete, llevan grasas saturadas.

Si vemos que se ha hecho con  aceite de oliva, podemos comer esa margarina sin introducir grasa saturada en nuestro cuerpo y mejor si pone que se ha usado aceite de oliva virgen. Estas son las que realmente “cuidan nuestro corazón” y las podemos consumir sin problemas.

Así que, ya sabes, si te gusta más la mantequilla que la margarina y no encuentras una margarina que sea de grasas buenas (aceite de oliva), compra la mantequilla porque la margarina que te comes tiene los mismos efectos que la mantequilla.

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